Mi abuela ya no está en este mundo, pero sé que ahora nos está observando, junto con la familia que me convirtió en la persona que soy. Ojalá esta noche estuviera aquí toda mi familia. Los echo un poco de menos. Lo que mis padres y mis abuelos me dieron es incalculable. A mi hermana Maya, a mi hermana Alma, y a todos mis demás hermanos y hermanas, muchísimas gracias por todo el apoyo que me habéis dado. Les estoy agradecido.