De igual modo, las razones más poderosas para dejar de fumar suelen ser los beneficios a corto plazo (por ejemplo, sentirse más sano y más atractivo que antes).
Entre los efectos a corto plazo del tabaco se incluyen la mala forma física, la respiración sibilante, una menor resistencia a las enfermedades en general, el mal aliento, los problemas de piel, etcétera.